Erik
Erik es el nombre que recibe "El Fantasma de la Opera" en la famosa obra original de Gaston Leroux.
Erik es desde su nacimiento un monstruo de feria, aborrecido por sus padres debido a su fealdad externa; en su muerte -si es que aun no sigue vivo- termina por no ser otra cosa que el resultado terrible de una sociedad que lo ha condenado desde el principio.
Desde su infancia ha conocido el abandono y el rechazo. Su desfigurado rostro le obligo a valerse y cuidarse por si mismo. No experimento nunca la felicidad de sentirse querido y deseado. La palabra "caricia" no existio ni existe para el. Jamas ha escuchado una dulce voz que le susurrase un "te quiero".
A parte del tragico hecho de no conocer el amor, que por supuesto influiria notablemente en su aislamiento, su precoz ingenio le invito a adentrarse en los campos del arte y la musica.
Conocedor de su rechazo, siendo aun muy niño, se escapo para unirse a una feria gitana, que, lejos de darle la bienvenida, le obligaro a exhibirse como rareza humana.
Aprendio el arte de la magia y la ventriloquia, y estas curiosas habilidades le valieron para ser un mago reconocido. Por esta razon el Shah de Persia le llamo a su presencia.
Para satisfacer los caprichos del Shah y su hija, invento numerosas trampas a base de efectos opticos e ilusiones causadas por espejos...si los espejos eran su peor tormento, ¿por que razon no iban a ser el de los demas?
Al poco tiempo surgieron complicaciones: Erik sabia demasiado acerca de todas las trampillas secretas que el mismo habia elaborado para el Shah, y este decidio que la vida de nuestro protagonista debia finalizar. Fue el llamado Persa, quien le ayudo a fugarse de aquel infierno oriental.
Erik se dirigio a Paris, que por aquella epoca sufria las nefastas consecuencias de la Comuna (1871).
Entro al servicio de Charles Garnier cautivado por la idea de construir la nueva Opera de Paris.
Sus pesimas relaciones con la sociedad, su mascara, su caracter sombrio y su atormentada alma, le obligaron a retirarse de la vista de todos, pidiendo permiso al mismo Garnier para instalarse en los laberintos de la Opera.
Es el quien elige este tipo de vida y libremente se aisla de la sociedad a la que tanto odia. De esta forma, acepta la oscuridad por compañera inseparable. Esa oscuridad que lleva dentro de si, que ha impregnado su ser, y de la que no quiere desprenderse bajo ningun concepto.
¿Por que habia tenido que ser su rostro el cuadro inacabado por el artista?
Pero su dudosa muerte (o desaparicion) no fue en vano: Erik es vencedor ante la sociedad, ya que al fin, y como detalla la obra original, el amor ha triunfado sobre la belleza.
Definitivamente, Erik era un ser admirable, que ha cautivado a todos aquellos que no ven solo con sus ojos sino con el corazon.

ERIK TE AMO